Difusión Cultural
Román Montesinos
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En el programa La Terraza de Radio Intercontinental de Madrid dirigido por José de “Aguilar” tuvimos la oportunidad de encontrarnos con Javier Ozores Marchesi
Javier Ozores Marchesi, conde de Priegue, es miembro fundador de la Academia Gallega de Gastronomía y autor de varios libros y recetarios . Noble, pero no aristócrata, tal como declaró en su día, sobresale también como productor de cine e intervino en películas emblemáticas tales como «La mitad del cielo», «Demonios en el jardín» y muchas otras. Escritor, ha publicado varios libros de historias y leyendas tal como «Piedra y luz. Pazos, torres y castillos» obteniendo varios premios literarios.
Se ha definido a si mismo como «vago y cinéfilo a partes iguales»

El 13 de octubre en A Coruña acompañado por el presidente de la Academia Gallega de Gastronomía, Pablo Figueroa Dorrego, y el cocinero y restaurador Luis Veira Añón presentó su último libro ‘El Marisco Gallego. Excelencia Atlántica’, una obra que recorre la historia del producto, los oficios de las rías y la evolución de su reconocimiento gastronómico
Entresacamos dos apreciaciones del Javier Ozores sobre el marisco
https://www.laopinioncoruna.es/coruna/2026/10/12/javier-ozores-marchesi-escritor-gastronomico-marisco-gallego-135183458.html
¿Siempre se ha considerado el marisco un producto de lujo?
No todo el marisco tuvo siempre esa consideración. Consulté recetarios y diccionarios del siglo XIX y me encontré con que apenas se hablaba de él. Incluso grandes escritores gastronómicos gallegos, como Emilia Pardo Bazán y Manuel Puga y Parga, conocido como Picadillo, no lo trataban como un producto especialmente elegante. Hay una anécdota curiosa entre ambos a propósito de las almejas. Picadillo defendía comerlas con los dedos y aprovechar la concha para tomar la salsa. A Emilia Pardo Bazán, en cambio, le parecía un poco ordinario mancharse las manos en la mesa. Salvo excepciones como las ostras y las langostas, el resto del marisco no solía figurar en los grandes menús ni en los establecimientos más importantes. El entusiasmo gastronómico que existe hoy es muy diferente del de principios y mediados del siglo XX.
¿Cuándo cambió esa percepción del marisco?
El valor del marisco viene de lejos. Las ostras, por ejemplo, siempre estuvieron muy apreciadas. Alejandro Dumas, que criticaba bastante la gastronomía española, hacía excepciones con la gallega y alababa especialmente las ostras y las fresas de Galicia. También valoraba las ostras en conserva, que se comercializaban en pequeños barriles. En Galicia, además, la gestión de los recursos marinos ha mejorado mucho desde los años ochenta. Se ha dado más protagonismo a los mariscadores y las mariscadoras, que son quienes conocen realmente el producto, para organizar las vedas, los horarios y las condiciones de extracción. Esa gestión ha beneficiado tanto al recurso como a quienes viven de él y a los consumidores. Antes había problemas con especies que estaban desapareciendo por la presión pesquera; la situación ha cambiado de forma importante.
AN-A FUNDACIÓN



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