Difusión Cultural
Remitido
Mi primer tren
El tren nunca llegó al pueblo
El abuelo agotaba la noche
hablando del tren Mamita Yunai.
Aseguraba haberlo cargado
y descargado frente al mar
.
Lo construí a mio modo:
por cada piedra, un vagón.
Amarrado con tira de tuza,
no paré de jalarlo
y de pitar frente a la estación;
la de los naranjos,
la del nance;
la del zorro;
la del catuco,
la del chancho,
la del almendro
y la del coco negro.
La gente bajaba
y subía de prisa:
unos a comprar
y otros a pasear.
Yo lo imaginé todo
gracias al cuento del abuelo,
que no paró de masticar
y echar humo como locomotora.

El tren nunca llegó al pueblo
y tener un tren de verdad es caro.
Cierto día, en el Cinema González,
se exhibió la película Asalto al tren
del dinero.
Por fin pude ver semejante invento,
Y el abuelo, tan fiel a mi fantasía,
de reojo me sonrió
y se quedó a mitad del rollo
dormido para siempre:
Y el tren descarrilado: The End.

El tren nunca llegó al pueblo,
pero se llevó a mi abuelo
dos veces:
una para volver y contar,
la otra para nunca más volver
y poder contar.
DLM
8.8.2026
AN-A FUNDACIÓN


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