GOLFO DE VENECIA
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Es el nombre que recibe la embarcación de fondo plano, de madera a la época, no muy larga entre 6,50 a 7,30m y entre 1,70 a 1,90 m. de ancha, de poco calado, ideal para las aguas de la laguna,utilizada para la pesca en las lagunas de Venecia o Grado entre otras del mar Adriático
La laguna de Grado es una laguna en la costa adriática en el Norte de Italia, se extiende desde la isla de Fossalon (cerca de la ciudad-isla de Grado) hasta la isla Anfore (cerca Del Río Aussa en Friuli).

Fuera de plancha titulada a lápiz ” Grado Xilografía en madera a Rodillo manual ” (en alemán) inferior izquierda Firmada a lápiz J Siccard Redl inferior drecha Abajo “Patrón” (en alemán) inferior izquierda
Josephine representa al pescador “El patrón” como lo titula en la laguna de una forma directa y precisa, con Grado en la bahía al horizonte.
Tanto Ethel Kirkpatrick (****) como Carl T. Thiemann usaron exáctamente el mismo tema, pero ninguno de ellos hizo del trabajo del pescador en elemento central de la pintura.
Es de destacar la claridad con la que describe el agua por la que navega el barco, con sus bancos de arena y boyas. Esta es una obra tanto de una artista marina, como de una imaginista.
Siccard-Redl toma un enfoque singular para un lugar singular .

(****) Ethel Alice Kirkpatrick (1869 – 1966) fue una pintora, grabadora y joyera británica. dedicó a la pintura marina y paisajística, trabajando principalmente con óleo y acuarela , aunque también realizó grabados en madera .
Y aunque Kirkpatrick no encaja del todo con estos artistas de la década de 1920, era necesario incluir esta pequeña xilografía suya para mostrar como también conocía y amaba los barcos
En el catálogo editado en Rosario, Argentina en 1941, con el número 54 lo titularon “Pesquero. Italia”
Bracera Chioggiotto
Bracera eran las embarcaciones construidas en madera, mangudas (anchas de manga) y romas de proa, de un solo mástil con vela cuadra (llamada vela redonda por la forma de manejarlas) combinada con una vela cuchillo (la latina) hacia proa,
Se utilzaban para el transporte de sal, arena, materiales de construcción, vino y aceite e incluso ganado entre Istria y Dubrovnik. y en Istria generalmente para pescar.

Fuera de plancha a lápiz J. Siccard Red inferior derecha
La profusa y dorada decoración de su proa y espolón, que se extiende a lo largo de la amura y el través (costado) hacia popa. Las tablas que conforma el casco exterior de la embarcación de tonalidad tabaco al igual que las que conforma su cubierta. El palo, la mayor central, la botavara o verga mayor que orienta la vela y el conjunto de jerchas (cables y cabos) nos muestra el conocimiento como la antes citada artista inglesa Ethel Alice Kirkpatrick y precisión con la que Josephine plasma y logra una comprensión más completa tanto de la construcción de los barcos, las velas y los aparejos como de un profundo sentido de la construcción pictórica la imagen.
El agua cercana, roto su colorido con las ondulitas del mar y el contorno reflejado de la embarcación sobre ellas, para irse convirtiéndose en un suave mar de fondo difuminándose hacia la línea del horizonte, convirtiéndose en una fata morgana, ese espejismo donde una nubosidad desgajada y viajera también dorada culmina la escena.
Gran obra de color, técnica y plasticidad la de Josephine Siccard Redl.
En el catálogo editado en Rosario, Argentina en 1941, con el número 8 lo titularon “Velero. Italia”
Bragozzo
Para los amantes del mar y sus embarcaciones, nada mejor que servirnos de este completo artículo para describirnos, al que acompañamos de una fotografía de época, para comprobar lo que Josephine Siccard Redl vió y sintió al plasmarlos en sus xilografías,
El siglo XIX marcó el inicio de la era del bragozzo, que propició la generalización del uso de esta robusta y eficiente embarcación pesquera. Su robustez le permitía adentrarse en alta mar, y su fondo plano le facilitaba la navegación en las aguas poco profundas de la laguna. Se convirtió en el pilar indiscutible de la economía de Chioggia, cuyas principales actividades y aspiraciones locales eran la pesca y la construcción naval.
Y para los amantes del mar y los buques esta pequeña reseña del bragozzo
El bragozzo, construido en el astillero utilizando plantillas (formas preestablecidas para crear la cuaderna o estructura del casco), medía 12,5 metros de eslora, 3,15 metros de manga y 1,05 metros de altura a finales del siglo XIX. Tenía una escotilla central a proa, otra a popa y una tercera en la proa. El timón alcanzaba una longitud de casi 4 metros. La construcción comenzaba con los mástiles de proa y popa, hechos de roble muy robusto, a los que luego se fijaba el tablazón. La estructura del casco estaba formada por la cuaderna. Se colocaban asas de amarre entre los mástiles de proa y popa. El tablazón se curvaba con fuego, obtenido al quemar un tipo de junco. La madera se calentaba y, manteniéndola constantemente húmeda con barro, se intentaba darle la curvatura deseada. Una vez terminada la cubierta, se daban los últimos retoques y se procedía al calafateo, utilizando estopa alquitranada que se introducía en las juntas con cinceles especiales y golpeándola con un gran martillo llamado magio. A continuación, se recubría el casco por dentro y por fuera con brea (la pégola). Después, se fijaba el mástil mayor, tarea que realizaba el alborante, y se izaban las velas, confeccionadas por el velero o cortadas y cosidas por los propios hombres, mientras que las mujeres de la familia se encargaban de las redes de pesca.Se presaba especial atención a la construcción del timón, la parte más robusta de la embarcación, ya que también cumplía parcialmente la función de quilla. Para su construcción se empleaba una amplia gama de herramientas: un tornillo de banco, un cepillo, una verígola, un mazo y un martillo. El fogón, un brasero que solía consistir en una simple caja rectangular revestida de láminas de zinc, también se encontraba en la proa del bragozzo y se utilizaba para cocinar. El casco del bragozzo era muy robusto y resistente a la tensión constante, lo que permitía que esta embarcación se utilizara incluso en las situaciones más difíciles. En 1889, el coste de un bragozzo completo de 36 pies venecianos (unos 12,5 metros), por caja terminada, era de 4.530,50 libras esterlinas.
Las velas: La vela siempre ha sido el símbolo, el emblema característico y más llamativo del bragozzo de Chioggia, hasta tal punto que el vigariolo (un pescador convertido en vigía marítimo) podía reconocer a los distintos bragozzi a distancia por su color y, sobre todo, por las imágenes pintadas en las velas. Normalmente, las velas de los bragozzi de Chioggia en la segunda mitad del siglo XIX eran dos para los más grandes y una para los más pequeños. Las velas de proa y popa (de tronchéto) eran velas latinas, y a veces también se incluía un foque. Los propios pescadores o sus esposas confeccionaban las velas, cosiendo entre 34 y 35 sèrzi (escamas), no sin antes realizar el corte inferior con un cuchillo para darles el ángulo correcto. Los hombres se encargaban entonces de aparejarlas. Se aparejaban utilizando el sistema tradicional de origen antiguo, que se remonta a la época de las galeras, y se define como aparejo de pescador: de esta manera era posible dar a la vela una determinada forma de saco, lo que permitía un mejor aprovechamiento del viento al navegar de ceñida. Cuando el viento soplaba fuerte, se utilizaban metafioni, pequeños cables colgantes sujetos a la vela y dispuestos en filas horizontales. Las velas se pintaban con los colores más accesibles de la época: ocre, rojo ladrillo, negro y, a veces, azul, verde y marrón. El color se obtenía con teréta, un polvo colorante disuelto en agua de mar. Luego se dejaban secar al sol, se sumergían en agua de mar para eliminar el polvo de la pintura y, finalmente, se exponían de nuevo al sol para que se secaran por completo y quedaran listas para su uso.
Decoraciones: El casco de los bragozzosi se adornaba antiguamente con diversas decoraciones. Figuras aladas tocando trompetas llamadas ànzoli (Ángeles), o motivos sagrados ,se pintaban al óleo en la proa, junto con pesséte (ornamentos) en los costados, que, si estaban delineados o enmarcados, se llamaban bòli. El propósito de estas pinturas era, obviamente, obtener la protección de los santos o la Virgen. Otras pinturas bastante comunes incluían palomas blancas con ramas de olivo, discos solares y ojos pequeños (estos últimos con un claro significado apotropaico). Estas tradiciones son de origen cristiano o egipcio. Los pescadores de Chioggia solían personalizar sus barcos con diseños geométricos muy sencillos en los costados y las bordas, o con escudos de armas o banderas relacionadas con su lugar de origen en la proa. Los Ángeles (ànzoli) solían ser pintados por un pescador experto, llamado pitoréto dei Anzoli. En los bragozzos de Chioggia se podían ver a menudo imágenes de los santos patronos, de la Virgen de la Navicella, de la Pasión de Jesús, de San Jorge, etc.Otras pinturas podían apreciarse en el interior del casco, tanto en la proa como en la popa. La proa lucía una auténtica pintura al óleo, mientras que las barandillas de las escotillas exhibían diversos motivos, inspirados en la imaginación de los pescadores. En la popa, la tradición dictaba que el nombre del propietario y su lugar de origen debían pintarse en el interior de la borda, con un crucifijo en el centro. En el exterior, a los costados, el nombre de la embarcación se representaba rodeado de marcos imaginativos. Algunos han interpretado estas decoraciones de bragozzo como un símbolo religioso, entrelazado con elementos sagrados y supersticiosos, e incluso, en ocasiones, con antiguos elementos paganos. Tal era el concepto y el uso del pentáculo (una estrella de cinco puntas con rayos que convergen en el centro o un círculo que inscribe una estrella), el vellus utilizado en embarcaciones más antiguas, el trabaccoli y el tartane, el oculus (presente en embarcaciones egipcias y fenicias, así como en barcos romanos con una función mágica) y el penèlo. Estos eran los ornamentos decorativos más comunes que aparecían antiguamente en las vasijas de Chioggia.
(Arzaná www.sottomarina.net”)

Al igual que Maud Sherwood (*****) aquí nos encontramos a Siccard Redl haciendo tambien una distinción estricta de este barco pesquero el bragozzo, de un solo mastil, que solo se utilizaba en la laguna,famoso por sus velas de colores brillantes tal como Helen Tupke Grande (1871-1946, pintora alemana) las plasmó al máximo en lo que probablemente fuera su xilografía a color más conocida. Las marcas en las velas variaban, pero las áreas triangulares en la parte superior y las grandes manchas eran comunes.
(*****) Maud Winifred Sherwood (1880 Nueza Zelanda – 1956 Australia) pintora
![]() Grabado en la imagen inferior izquierda RSJ |
![]() Grabado en la imagen inferior izquierda RSJ En plancha inferior derecha firmado a lápiz J. Siccard Redl |
Lo primero que destacan estas xilografías es la representación de la misma escena de noche y de día. A continuación aquello que identifica a las naves, sus grandes velas puntiagudas desplegadas, pintadas a franjas de colores.
En el bragozzo nocturno, se nos muestra el mar y el horizonte en calma, apenas reflejado sobre el primero el trazo reflejado de la embarcación. Todo con tonalidades amarronadas.
El bragozzo de día se nos muestra en todo su explendor resaltado por el colorido a franjas de sus velas puntiagudas, el agua cercana, roto su colorido con las ondulitas del mar y el contorno reflejado de la embarcación sobre ellas, para irse convirtiéndose en un suave mar de fondo difuminándose hacia la línea del horizonte, separado por una vislumbrada línea costera que da paso a un cielo totalmente dorado, roto por una franja nubosa continuada, preludio quizás del viento Mistral en el Adriático.
En ambas representaciones se ve una vez más la mano de la artista en el juego de las tonalidades hasta el logro de la deseada, o quizás en un juego permanente con los colores.
En el catálogo editado en Rosario, Argentina en 1941, con el número 6 al primero lo titularon “Vela siena” y al otro, número 5 “Vela amarilla“
Trabáccolo
Pequeña embarcación costera capaz de cruzar el mar Adriático que se conoce desde el S. XV, de proa y popa redondeada, ancho de manga, que puede transportar hasta 100 Tm, con dos mástiles y dos grandes velas cangrejo de cuatro ángulos, que requerían una cuidadosa colocación para lidiar con las repentinas borrascas que surgen en el Adriático.

Grabado en la imagen inferior izquierda RSJ En plancha inferior izquierda a lápiz “Trabacolo original xilografía de madera (en alemán) derecha firmado a lápiz J. Siccard Red
El trabáccolo ha sido representada por variados pintores, la artista británica Ada Louise Collier (1870 – 1948) entre ellos, quizás cuando visitó Venecia en los años veinte.

Otros artistas tan diversos como Frank Brangwyn (******) y Carl Thiemann (***) también lo hicieron, pero podemos apreciar de que no les interesabann tanto los barcos en sí, como la atmósfera que estos contibuyen a crear.
(******) William Frank Brangwyn (1867 – 1956) pintor, acuarelista, grabador, ilustrador y diseñador anglo-galés. nacido en Bélgica..
Foto antigua de un trabáccolo en plena singladura
Tanto Josephine Siccard Red como Ada Louise Collier representan con tanta precisión fascinante esta embarcación, pero solo en Josephine veremos lo bien que maneja la compleja disposición de mástiles y velas, aparejos y amuras. Aquí hay una persona con una gran pasión por el mar y los barcos. Es su uso del rico marrón y el dorado lo que caracteriza estas obras de madurez.
Estas como las siguientes embarcaciones nos presentan el tratamiento robusto, junto al ritmos sutiles y contundentes en todo el plano pictórico.

Embarcadero de madera
Grabado RSJ inferior izquierda y a lápiz inferior derecha J. Siccard Redl
Embarcadero de madera, con una pequeña embarcación, quizás un pequeño bragozzo atracada, amarrada con cabos a un simple bolardo de madera en tierra.
Una vez más los colores amarranodos de la madera, el verde musgo de la orilla, las pequeñas ondulaciones con reflejos de luz y la sobra de la proa de la embarcación, al fondo una línea de costa limita con el horizonte.
Puerto de Laurana

Grabado RSJ inferior derecha. En plancha a lápiz Puerto de Laurana. Italia (en inglés) Inferior derecha firmado a lápiz J. Siccard Redl
Laurana, en pueblo que ella tenía marcado en el mapa , al otro lado del golfo frente a Fiume. Todos los grabados tienen conexiones locales que nos hace suponer que vivió en zona de Laurana.
Esta xilografía nos muestra dos trabáccolos en primer plano con sus amplios timones para gobernar la embarcación. Al fondo clátramente perfilada un bragozo de un solo mástil. Josephine es la única artista que sabe diferenciar y mostrar las diferencias de las naves.
La plasticidad, el colorido dorado intenso de las velas en contraste con el color marrón intenso de los tablazones de las embarcaciones y los trazos al aire del agua, completa esta imagen potente de Josephine Siccard Redl. Con el patrón del buque desapercibido pero omnipresente.
Bonita foto de época de escena portuaria con Trabaccolo, bragozzoo grande y pequeño abarloadas
Con el advenimiento del fascismo y la Marcha de las Camisas Negras hacia Roma en 1922, Italia empezó paulatinamente a partir de 1927 la limpieza étnica de Istria con el desplazamiento de la población eslava, griega, montenegrina y albanesa fuera del territorio y la italianización forzada de nombres, apellidos , toponimia e impedir la educación en su propio idioma. .
Eso unido a las Leyes Raciales de Nüremberg (Ley de ciudadanía del Reich. y Ley para la protección de la sangre y el honor de los alemanes) del 15 de Septiembre de 1935; y la rumoreada inminente instauración de las Leyes Raciales Fascistas en Italia (15 de Julio de 1938), motivaron la partida de Josephine SICCARD-REDL al Nuevo Mundo.
Y antes de su partida, en siguiente barco la nao ¿ Se había unido a las filas de los artistas de galeones, imágenes populares en las décadas de 1920, 1930 de Gran Bretaña ? No. es una muestra de su gran imaginación que centra su atención en barcos históricos cuando ella misma va a emprender un viaje similar, en rumbo hacia lo desconocido, el Nuevo Mundo.
No se trata de un simple pastiche histórico. Es un barco vivaz y dinámico, nada menos que…….
La Santa María
Grabado SRJ inferior izquierda y en plancha a lápiz inferior derecha J. Siccard Redl
Con la que Colón nunca se sintió feliz , y encalló en los bajíos de La Española (actual República Dominicana) donde la abandonó , pero Josephine Siccard Redl cuenta una historia verídica y la suya, aunque poética y siempre se mantuvo a flote.
Carabelas de Colon
En plancha inferior izquierda a lápiz Carabelas de Colón (en español)
inferior derecha a lápiz J. Siccard Redl
Hay algo de fantástico en los barcos que nos muestra aquí. Cuando más detalles y colores aporta, más especiales se vuelven. Su imaginativa participación en su próximo proyecto de vida, lo expresa bellamente en esta pequeña flota de Colón hacia poniente siguiendo la guía de ese sol que se oculta en el horizonte.
Su evidente amor por los barcos, y todo lo relacionado con ellos, encontró una fuerte expresión en su combinación de descubrimiento histórico con el rumbo de su propia vida. Como muestra esta Xilografía, ese mundo que estrtá en parte oculto, en parte vacío, en parte esperando ser encontrado por Josephine Siccard Red. La artista desaparecida.
Terminamos esta publicación con las palabras encontradas en un blog de Dorhl 25.2.2020 21:32 horas
” Josephine Siccard Redl, su hermano y su sobrino emigraron a Argentina a finales de la década de 1930 como refugiados judíos, con el patrocinio de mis padres. Vivían en Rosario, donde vivíamos nosotros. Más tard, su hermano consiguió trabajo en la Orquesta Sinfónica de Buenos Aires y se mudaron allí. Josephine vivió hasta bien entrada la década de 1960. Fue una parte muy querida de nuestra familia. Ella pintó un retrato de mí en 1941 “

AN-A FUNDACIÓN




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